Casi un año después de su sanción, la ley sigue sin reglamentarse.
EL 11 de marzo de 2009, y con los votos de 173 diputados, el Congreso Nacional aprobó la ley contra la violencia de género. En los papeles parecía que al fin desde lo más alto del poder iban a empezar a instrumentarse políticas públicas para prevenir el maltrato contra las mujeres. Pero la realidad es que casi un año después de su sanción, la ley sigue sin reglamentarse. Aún peor: por más que el Poder Ejecutivo la reglamentase en este exacto momento seguiría sin haber fondos para poner en marcha lo que dispone la norma. "En el presupuesto 2010 no se votaron recursos para esta ley", dijo Fernanda Gil Lozano, diputada por la Coalición Cívica.
De la reglamentación de la ley está encargado el Consejo Nacional de la Mujer, dependiente de la Presidencia de la Nación. Clarín se comunicó ayer con el organismo para saber el por qué del atraso, pero contestaron que recién la semana que viene podrían contestar la consulta. Tras las muertes de Wanda Taddei y de la mujer que fue degollada por su pareja en Recoleta el tema de la violencia contra las mujeres se instaló en la cima de la agenda pública.
La norma tiene un nombre extenso ("Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales") y consta de 45 artículos.
Entre sus puntos salientes la ley propone prevenir la violencia contra las mujeres desde la escuela haciendo modificaciones de fondo en el sistema educativo, tanto en textos escolares como en la curricula. También fija todos los ámbitos en los que se ejerce la violencia de género (doméstico, laboral, institucional, contra la libertad reproductiva, obstétrica y mediática) y define los tipos de violencia: física, psicológica, económica, patrimonial, sexual y simbólica.
La ley, en los hechos, ya está vigente. Pero hasta que no se la reglamente y se la dote de un presupuesto acorde, sólo se pueden aplicar un puñado de artículos.
"Jueces y juezas tanto del fuero civil como del penal ya aplican las medidas cautelares que están en la ley", contó Analía Monferrer, responsable de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia. Monferrer también recordó que la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal ya aplicó en dos fallos la figura de violencia obstétrica.
Cualquier juez también podría, por ejemplo, emplear el artículo que prohíbe al "presunto agresor la compra y tenencia de armas, y ordenar el secuestro de las que estuvieran en su posesión".
Pero la inmensa mayoría de los artículos de la ley siguen siendo letra muerta. Fabiana Tuñez, coordinadora ejecutiva de la asociación Casa del Encuentro, dijo: "Aunque en esto se van las vidas de mujeres, el Ejecutivo no tuvo voluntad ni de reglamentar la ley ni de dotarla de un presupuesto". Y añadió: "Se podrían haber empezado a diseñar campañas de prevención y de capacitación a las fuerzas de seguridad y a jueces. Es un trabajo a largo plazo, pero justamente por eso es urgente empezarlo ya".
Ninfa Brugo Marcó, titular de la Comisión de Mujer de la Asociación de Abogados de Buenos Aires, apuntó lo que considera una falencia de la ley: que no se hable de sanciones ni penalizaciones contra el hombre violento.
Monique Thiteux-Altschul, directora de la Fundación Mujeres en Igualdad, se esperanzó: "Habría que ver si en la reglamentación se agregan sanciones".
Aunque no la satisfacía del todo, la diputada Gil Lozano votó la ley: "Me pareció que entre algo y nada era mejor tener algo".
La diputada es muy critica de la norma, entre otras cuestiones, también por la falta de penalizaciones. "El aumento de crímenes indica que no sirvió para nada. Además está claro que no son prioridad de este gobierno las políticas de género, por más que esté a cargo de una mujer".
http://www.clarin.com/diario/2010/02/26/um/m-02147913.htm
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domingo, 7 de marzo de 2010
Desafiando el silencio: medios de comunicación contra la violencia sexual

La violencia sexual en los conflictos armados, la justicia de género, las posibilidades que ofrece la Corte Penal Internacional y las experiencias en procesos de justicia local son los temas que LolaMora Producciones junto con la Corporación Humanas (Ecuador-Chile), están desarrollando en el proyecto Justicia de Género y Corte Penal Internacional: una estrategia urgente con y a través de los medios de comunicación.
La primera parte del proyecto se esta desarrollando en África: República Democrática de Congo, Ruanda y Angola, con el lema Desafiando el silencio: medios de comunicación contra la violencia sexual. Durante la siguiente fase del proyecto nuestros esfuerzos se centrarán en América Latina (Colombia, Guatemala, Perú y Chile) y en Europa (Ex Yugoslavia y Países Bajos).
El proyecto consiste en una campaña mediática a través de la cual sensibilizar y ejercer presión. Se están apoyando, promoviendo y fortaleciendo estrategias regionales de incidencia política y social de las mujeres en torno al tema violencia sexual, desde la perspectiva de los avances que, en materia de justicia de género, brinda el Estatuto de la Corte Penal Internacional.
La campaña está dirigida a exigir a los Estados, y promover en la sociedad civil, el reconocimiento de la violencia sexual contra las mujeres como un tema de las agendas de seguridad ciudadana y responsabilidad social.
Para ello, la estrategia de la campaña se centra en NOMBRAR el delito; AVERGONZAR a quienes los cometen; RESALTAR las acciones que actúan en favor de las víctimas y DENUNCIAR a los responsables de la violencia sexual contra las mujeres.
Los ejes en los que se articula la campaña son tres: establecer una agenda informativa local, nacional e internacional; intercambio de conocimiento con periodistas locales y producción mediática local e internacional (audio, vídeo, prensa e internet). Para ello se están formando equipos mixtos de periodistas de las tres regiones geográficas involucradas en el proyecto: América Latina, la región de los Grandes Lagos de África y Europa.
Este proyecto surge como respuesta a la demanda de las organizaciones de mujeres trabajando en América Latina por la justicia de género en el marco de la Corte Penal Internacional.
http://www.lolamora.net/
http://www.justiciadegenero.net
Publicado por
ADEM
Violencia contra la mujer
La violencia contra la mujer es un fenómeno tan extendido que el Secretario General de las Naciones Unidas recientemente no escatimó palabras para definirlo como “pandémico” y, por ello, “uno de los más grandes desafíos de nuestra época”.
Cada día y en todos los lugares del mundo las vidas y los derechos de millones de mujeres están en peligro debido a abusos relacionados con cuestiones de género. Y sin embargo, las medidas de prevención y recurso efectivo han tardado en llegar. El 8 de marzo, día de la mujer, ofrece también una oportunidad para la reflexión sobre esta cuestión y, lo que es más importante, sobre cómo hacer frente de una forma efectiva a esta injusticia global.
Los datos disponibles no sólo justifican sino que exigen que haya un compromiso para la adopción de medidas concretas. Las mujeres, en sus vidas cotidianas, en el núcleo familiar, como ciudadanas, en su lugar de trabajo o en busca de mejores oportunidades, en la paz y en la guerra, en los campos de refugiados, se enfrentan a una variedad de abusos que se sobreponen quedando a menudo impunes.
Un estudio llevado a cabo en 71 países por la Organización Mundial de la Salud reveló que la violencia dentro de la pareja afectó del 23 al 49 por ciento de las mujeres en la mayoría de los lugares contemplados en el estudio.
UNICEF informó que, en la actualidad, 130 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día han sufrido mutilación genital femenina.
Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, 5.000 mujeres mueren cada año como consecuencia de los denominados “crímenes de honor” cometidos por miembros de sus familias. La violación y otros actos de violencia sexual se han utilizado masivamente como instrumento de guerra en Ruanda, Bosnia, Sierra Leona y otros lugares.
Y ésta es sólo la punta del iceberg. Es difícil la recopilación de información exhaustiva sobre la violencia y los abusos contra la mujer, bien por el estigma al que se asocia y el miedo a las represalias, bien porque este tipo de violencia es ampliamente aceptado como un hecho común y casi inevitable, y por ello no digno ni de consideración ni de solución. Aunque la violación, la mutilación genital, el abuso doméstico y conyugal, y ciertos castigos tradicionales como la lapidación y las quemaduras tienen mas posibilidades de alcanzar o de llegar a los titulares del momento y provocar indignación, el infanticidio femenino, la selección prenatal del sexo y la desatención sistemática de las niñas quedan fuera del radar de las autoridades nacionales e internacionales, y alejados del punto de mira de los medios de comunicación y del público. Sin embargo es obvio que la discriminación y la pobreza exponen a cientos de millones de niñas y mujeres a este tipo de abusos colaterales. La consiguiente negación de derechos básicos como el acceso a los servicios de salud, a la vivienda, a la educación, a la alimentación y al agua, así como a la propiedad, afecta masivamente a las mujeres dejándolas sin los medios y las herramientas necesarias para hacer valer sus derechos en igualdad.
Lamentablemente la cada vez mayor claridad que aporta la legislación internacional no se ha correspondido con la implementación, políticas y prácticas de los Estados, especialmente donde más importa, es decir, en las vidas diarias de las mujeres de todo el mundo. Como resultado, el patriarcado, a menudo reforzado por la presión de grupos culturales y religiosos o por la competitividad por el empleo, continúa dominando las relaciones familiares y comunitarias.
La abdicación del Estado respecto de su responsabilidad de proteger los derechos humanos de las mujeres es inaceptable, tanto si se debe a una táctica como si es el resultado de la negligencia o equívocos sobre prioridades y valores. La incapacidad de responsabilizar a los agresores de sus actos es especialmente inaceptable. No hay nada inevitable en materia de violencia contra las mujeres y nada que ganar desviando la mirada hacia el otro lado. Por el contrario, hay muchas pruebas que confirman que promover y defender los derechos humanos de la mujer hace avanzar a las sociedades en su conjunto.
Lo que se requiere ahora no es sólo un día de reflexión y más promesas retóricas sino un liderazgo decisivo y un compromiso sostenible en el tiempo para poner fin a las prácticas abusivas y la discriminación que impiden avanzar a las mujeres.
Louise Arbour
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
http://www.cladem.org/index.php?option=com_content&view=article&id=389:violencia-contra-la-mujer&catid=41:articulos&Itemid=130
Cada día y en todos los lugares del mundo las vidas y los derechos de millones de mujeres están en peligro debido a abusos relacionados con cuestiones de género. Y sin embargo, las medidas de prevención y recurso efectivo han tardado en llegar. El 8 de marzo, día de la mujer, ofrece también una oportunidad para la reflexión sobre esta cuestión y, lo que es más importante, sobre cómo hacer frente de una forma efectiva a esta injusticia global.
Los datos disponibles no sólo justifican sino que exigen que haya un compromiso para la adopción de medidas concretas. Las mujeres, en sus vidas cotidianas, en el núcleo familiar, como ciudadanas, en su lugar de trabajo o en busca de mejores oportunidades, en la paz y en la guerra, en los campos de refugiados, se enfrentan a una variedad de abusos que se sobreponen quedando a menudo impunes.
Un estudio llevado a cabo en 71 países por la Organización Mundial de la Salud reveló que la violencia dentro de la pareja afectó del 23 al 49 por ciento de las mujeres en la mayoría de los lugares contemplados en el estudio.
UNICEF informó que, en la actualidad, 130 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día han sufrido mutilación genital femenina.
Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, 5.000 mujeres mueren cada año como consecuencia de los denominados “crímenes de honor” cometidos por miembros de sus familias. La violación y otros actos de violencia sexual se han utilizado masivamente como instrumento de guerra en Ruanda, Bosnia, Sierra Leona y otros lugares.
Y ésta es sólo la punta del iceberg. Es difícil la recopilación de información exhaustiva sobre la violencia y los abusos contra la mujer, bien por el estigma al que se asocia y el miedo a las represalias, bien porque este tipo de violencia es ampliamente aceptado como un hecho común y casi inevitable, y por ello no digno ni de consideración ni de solución. Aunque la violación, la mutilación genital, el abuso doméstico y conyugal, y ciertos castigos tradicionales como la lapidación y las quemaduras tienen mas posibilidades de alcanzar o de llegar a los titulares del momento y provocar indignación, el infanticidio femenino, la selección prenatal del sexo y la desatención sistemática de las niñas quedan fuera del radar de las autoridades nacionales e internacionales, y alejados del punto de mira de los medios de comunicación y del público. Sin embargo es obvio que la discriminación y la pobreza exponen a cientos de millones de niñas y mujeres a este tipo de abusos colaterales. La consiguiente negación de derechos básicos como el acceso a los servicios de salud, a la vivienda, a la educación, a la alimentación y al agua, así como a la propiedad, afecta masivamente a las mujeres dejándolas sin los medios y las herramientas necesarias para hacer valer sus derechos en igualdad.
Lamentablemente la cada vez mayor claridad que aporta la legislación internacional no se ha correspondido con la implementación, políticas y prácticas de los Estados, especialmente donde más importa, es decir, en las vidas diarias de las mujeres de todo el mundo. Como resultado, el patriarcado, a menudo reforzado por la presión de grupos culturales y religiosos o por la competitividad por el empleo, continúa dominando las relaciones familiares y comunitarias.
La abdicación del Estado respecto de su responsabilidad de proteger los derechos humanos de las mujeres es inaceptable, tanto si se debe a una táctica como si es el resultado de la negligencia o equívocos sobre prioridades y valores. La incapacidad de responsabilizar a los agresores de sus actos es especialmente inaceptable. No hay nada inevitable en materia de violencia contra las mujeres y nada que ganar desviando la mirada hacia el otro lado. Por el contrario, hay muchas pruebas que confirman que promover y defender los derechos humanos de la mujer hace avanzar a las sociedades en su conjunto.
Lo que se requiere ahora no es sólo un día de reflexión y más promesas retóricas sino un liderazgo decisivo y un compromiso sostenible en el tiempo para poner fin a las prácticas abusivas y la discriminación que impiden avanzar a las mujeres.
Louise Arbour
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
http://www.cladem.org/index.php?option=com_content&view=article&id=389:violencia-contra-la-mujer&catid=41:articulos&Itemid=130
Violencia sexual como crimen de lesa humanidad
Viernes, 05 de Marzo de 2010
CLADEM- Argentina e INSGENAR presentaron el día martes 09 de febrero de 2010, ante los Tribunales de San Martín, Pcia. de Buenos Aires, en el marco de la causa “Riveros”*, un Amicus Curiae con opinión fundada y argumentos técnico-jurídicos para aportar a la investigación y juzgamiento de los delitos sexuales cometidos durante la última dictadura militar.
Estos delitos contra la integridad sexual, cometidos mayoritariamente contra mujeres, están contemplados en el Código Penal y en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y son crímenes de Lesa Humanidad que el Estado argentino tiene la obligación internacional de investigar y sancionar a los fines de garantizar el derecho al acceso a la justicia sin discriminación de ningún tipo.
Las violaciones sexuales formaron parte del plan sistemático de represión destinado a doblegar la resistencia de las víctimas, a humillarlas y degradarlas. Estos delitos fueron denunciados en varias oportunidades en diversas causas que se ventilan a nivel nacional. Sin embargo, ningún tribunal ha investigado o juzgado estos crímenes, quedando en la impunidad. Esto facilita y contribuye a la reproducción de una cultura de violencia contra las mujeres.
Con esta presentación esperamos contribuir a la visibilización de la violencia de género presente en el accionar de las Fuerzas Armadas, a los fines de obtener una adecuada reparación de las víctimas, lo que necesariamente implica reconocer que las violaciones sexuales son crímenes de lesa humanidad.
http://www.cladem.org/index.php?option=com_content&view=article&id=470:violencia-sexual-como-crimen-de-lesa-humanidad-&catid=49:ultimas-noticias&Itemid=112
CLADEM- Argentina e INSGENAR presentaron el día martes 09 de febrero de 2010, ante los Tribunales de San Martín, Pcia. de Buenos Aires, en el marco de la causa “Riveros”*, un Amicus Curiae con opinión fundada y argumentos técnico-jurídicos para aportar a la investigación y juzgamiento de los delitos sexuales cometidos durante la última dictadura militar.
Estos delitos contra la integridad sexual, cometidos mayoritariamente contra mujeres, están contemplados en el Código Penal y en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y son crímenes de Lesa Humanidad que el Estado argentino tiene la obligación internacional de investigar y sancionar a los fines de garantizar el derecho al acceso a la justicia sin discriminación de ningún tipo.
Las violaciones sexuales formaron parte del plan sistemático de represión destinado a doblegar la resistencia de las víctimas, a humillarlas y degradarlas. Estos delitos fueron denunciados en varias oportunidades en diversas causas que se ventilan a nivel nacional. Sin embargo, ningún tribunal ha investigado o juzgado estos crímenes, quedando en la impunidad. Esto facilita y contribuye a la reproducción de una cultura de violencia contra las mujeres.
Con esta presentación esperamos contribuir a la visibilización de la violencia de género presente en el accionar de las Fuerzas Armadas, a los fines de obtener una adecuada reparación de las víctimas, lo que necesariamente implica reconocer que las violaciones sexuales son crímenes de lesa humanidad.
http://www.cladem.org/index.php?option=com_content&view=article&id=470:violencia-sexual-como-crimen-de-lesa-humanidad-&catid=49:ultimas-noticias&Itemid=112
"5.000 mujeres al año son asesinadas en nombre del honor y eso no es noticia en el mundo"
04 de marzo, 2010
ONU destaca alto número de mujeres asesinadas en nombre del “honor”
Cada año unas 5.000 mujeres son asesinadas en nombre del honor y ese hecho no es noticia en el mundo, advirtió hoy la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.
En un mensaje con motivo del “Día Internacional de la Mujer”, que se celebrará el 8 de marzo, Pillay sostuvo que so pretexto de la dignidad, mujeres y niñas siguen siendo fusiladas, apedreadas, quemadas, enterradas vivas, estranguladas, asfixiadas o apuñaladas hasta la muerte con una frecuencia escandalosa.
Las razones para estos asesinatos incluyen desde la consideración de que ha violado las normas de la familia o la comunidad con su conducta sexual, hasta la expresión del simple deseo de escoger un marido de su propia elección, querer el divorcio, o reclamar una herencia.
Pillay sostuvo que el problema se agrava por el hecho de que en algunos países los sistemas jurídicos, exoneran parcial o totalmente a los culpables.
Tras reprobar ésta práctica, una de las formas más extremas de violencia contra la Mujer, la Alta Comisionada recordó a los Estados su responsabilidad de defender los derechos de la mujer y garantizar la no discriminación.
http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?NewsID=17791
ONU destaca alto número de mujeres asesinadas en nombre del “honor”
Cada año unas 5.000 mujeres son asesinadas en nombre del honor y ese hecho no es noticia en el mundo, advirtió hoy la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.
En un mensaje con motivo del “Día Internacional de la Mujer”, que se celebrará el 8 de marzo, Pillay sostuvo que so pretexto de la dignidad, mujeres y niñas siguen siendo fusiladas, apedreadas, quemadas, enterradas vivas, estranguladas, asfixiadas o apuñaladas hasta la muerte con una frecuencia escandalosa.
Las razones para estos asesinatos incluyen desde la consideración de que ha violado las normas de la familia o la comunidad con su conducta sexual, hasta la expresión del simple deseo de escoger un marido de su propia elección, querer el divorcio, o reclamar una herencia.
Pillay sostuvo que el problema se agrava por el hecho de que en algunos países los sistemas jurídicos, exoneran parcial o totalmente a los culpables.
Tras reprobar ésta práctica, una de las formas más extremas de violencia contra la Mujer, la Alta Comisionada recordó a los Estados su responsabilidad de defender los derechos de la mujer y garantizar la no discriminación.
http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?NewsID=17791
Publicado por
ADEM
sábado, 21 de noviembre de 2009
UNIFEM lanza la Plataforma de Acción Global “DI NO - ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”
El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM, lanzó el 6 de noviembre pasado la plataforma web global de acción Di NO – ÚNETE para poner fin a la violencia contra las Mujeres en apoyo a la campaña ÚNETE del Secretario General de las Naciones Unidas, señor Ban Ki-moon.
Mediante esta plataforma se activará y presentará las acciones adoptadas por individuos, gobiernos, sociedad civil y asociados del sector empresarial para prevenir y enfrentar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo.
Las acciones pueden comprender desde medidas de promoción de legislación, divulgación entre estudiantes en las escuelas, trabajo voluntario en refugios, hasta la firma de peticiones y donación de dinero para programas que protegen los derechos y la dignidad de las mujeres y las niñas.
El objetivo inicial consiste en registrar 1 millón de acciones hasta marzo de 2010, las cuales serán registradas e informadas en el sitio Web de la plataforma DI NO (http://www.saynotoviolence.org/es/acerca-de-di-no)
Mediante esta plataforma se activará y presentará las acciones adoptadas por individuos, gobiernos, sociedad civil y asociados del sector empresarial para prevenir y enfrentar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo.
Las acciones pueden comprender desde medidas de promoción de legislación, divulgación entre estudiantes en las escuelas, trabajo voluntario en refugios, hasta la firma de peticiones y donación de dinero para programas que protegen los derechos y la dignidad de las mujeres y las niñas.
El objetivo inicial consiste en registrar 1 millón de acciones hasta marzo de 2010, las cuales serán registradas e informadas en el sitio Web de la plataforma DI NO (http://www.saynotoviolence.org/es/acerca-de-di-no)
Mediante el trabajo con redes tradicionales y en línea, la campaña involucrará a públicos estratégicos, como varones, jóvenes y comunidades religiosas, con el fin de modificar perspectivas y prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas; así como movilizar nuevos grupos en línea mediante medios de comunicación sociales.
Como parte de los avances, la plataforma Web Di NO también ofrecerá una variedad de fascinantes herramientas en línea y de otra índole a los asociados como forma de apoyar sus iniciativas de promoción y de destacar su trabajo entre un público global.
Para más información:
viernes, 28 de noviembre de 2008
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